Agrelo y Tupungato son las principales regiones vitivinícolas de Mendoza y ambas ofrecen una combinación ideal de suelo, altura y latitud para la producción de vinos de alta calidad.
El sol del desierto de altura calienta los viñedos durante el día y la altitud garantiza noches frías, que se traduce en una larga temporada seca para el desarrollo de las uvas. Los suelos rocosos provocan que las vides den uvas pequeñas con sabores concentrados